Solo el 2 por ciento de la tierra cultivada de Colombia está asegurada

Las heladas y los incendios que sacudieron el agro durante el primer mes del año descubrieron los altísimos índices de vulnerabilidad al que están expuestos los productores colombianos ante cambios meteorológicos. ¿Cómo asegurar los cultivos? Aquí lo explicamos.

El drama de cientos de productores de tubérculos, hortalizas y frutales del país por cuenta de los rigores del clima en el comienzo del año podría repetirse en junio o julio, cuando llegue la temporada de sequías, aseguró el ministro de Agricultura, Andrés Valencia. La buena noticia es que estos eventos climáticos se pueden prevenir y los productores tienen la oportunidad de tomar medidas para reducir las pérdidas. La mala, dice el jefe de esa cartera, es que casi nadie lo hace.

El Ministro se refiere a los seguros agropecuarios, un instrumento que, según el documento más reciente del Fondo para el Financiamiento del Sector Agropecuario Finagro, es utilizado solamente en el 2% del total de las siembras en Colombia. Es decir, solo 2 de cada 100 hectáreas cultivadas están amparadas financieramente ante riesgos como sequías, heladas, enfermedades y plagas que afectan el rendimiento de los cultivos o que pueden causar la muerte de los animales. En países como India o México, según un informe reciente de Finagro, este tipo de seguros climáticos, que requieren del respaldo de políticas públicas y de la Gestión Integral del Riesgo, son muy usados.
  

En Colombia, el seguro agropecuario es el resultado de una asociación público-privada, en la que las compañías aseguradoras amparan a los productores de manera individual o colectiva contra cierto tipo de riesgos a cambio de una prima que es parcialmente subsidiada por el Gobierno Nacional a través de Finagro. Actualmente, según el ministro Valencia, el subsidio es hasta del 90% del valor de la prima. El productor pagaría el restante. 

Acorde con Finagro, existen varias modalidades de prima. “Hay una de pago único, en la que el asegurado debe hacer un solo desembolso que usualmente es antes de que la póliza entre en vigencia. Hay otra de tipo periódico, en donde se programan cuotas regulares que pueden ser incluso anuales, dependiendo del tiempo total de cobertura establecido”, dice un documento explicativo de la entidad. 
  

En Colombia existen cinco entidades que ofrecen el seguro agropecuario: Mapfre, Suramericana, La Previsora, Seguros Bolívar y Allianz; por riesgos como exceso o déficit de lluvias, heladas, vientos fuertes, inundaciones, granizadas, deslizamientos y avalanchas e incendios. Incluso, también se contemplan riesgos biológicos como plagas o enfermedades.

Y aunque los sectores que más utilizan los seguros, acorde con Finagro, son café, banano, maíz, plantas forestales, arroz, caña de azúcar y tabaco, la entidad aseguró que todos los cultivos son objeto de este tipo de ayudas. 

Pagos por miles de hectáreas aseguradas año a año

Fuente Finagro

Seguros: los dos más frecuentes 
Antes de acercarse a la compañía de seguros debe saber que existen dos clases: el tradicional y  el paramétrico o por índices.

El tradicional, que puede ser tomado por cualquier productor sin importar el tamaño de su cultivo, cubre costos de producción y se indemniza la baja productividad o incluso la pérdida total del cultivo. Para esto, la compañía aseguradora envía a un funcionario para que, en terreno, haga una inspección de la plantación y verifique los daños. 

Por otra parte está el seguro paramétrico. Su principal característica es que el pago de indemnización no se ejecuta teniendo en cuenta apreciaciones particulares sino la información aportada por entidades meteorológicas oficiales y el cruce de esa información con la que presente el afectado. 

Antes de asegurarse, el productor debe tener en cuenta algunas características relevantes de su cultivo, como si la cosecha es de larga o corta duración o si tiene vocación exportadora. Estas particularidades definirán qué tipo de seguro es el más adecuado.

Fuente Semanarural.com