Se avecina fuerte revolcón en la industria aseguradora colombiana

Gobierno radicó proyecto de Ley 413 del 2021 con el que abre la puerta a fusión de aseguradoras.

Fuente: Carlos Arturo García M. – El Tiempo

El Gobierno prepara un verdadero revolcón en la industria aseguradora del país.
La idea, le dijeron fuentes de esta misma industria a EL TIEMPO, es aliviar la estructura de este mercado, de tal forma que las compañías salgan del estancamiento en que se encuentran en términos de cobertura, innovación de productos, desarrollos tecnológicos, eficiencia y mayor competencia, aspectos que, sin duda, terminarán beneficiando a la población colombiana, en especial, a la de menores ingresos.

Los cambios hacen parte del Proyecto de Ley 413 del 2021, con el cual se busca modernizar el sistema de pagos e impulsar el desarrollo del mercado de capitales y que el Gobierno radicó esta noche en la Secretaría del Senado de la República.

El mismo trae un capítulo especial dedicado a las facultades del Gobierno y de la Superintendencia Financiera para expedir normas vía decretos, y de esta manera modernizar el esquema organizacional de las compañías y la intermediación de los seguros.

Los otros capítulos tienen que ver con una mayor adopción tecnológica e innovación en el sistema de pagos, en el mercado de capitales y así como la consecución de altos estándares en la administración de los recursos de las entidades administradoras de fondos de pensiones y cesantías y de las entidades financieras públicas, indicó el Ministerio de Hacienda.

“Se necesita bajar los costos operativos de las firmas, que haya más competencia, mucha más digitalización, productos hechos a la medida de las necesidades de la gente, más omnicanalidad y un contrato moderno de seguros, para lo cual habrá que hacer un par de cambios al Código del Comercio”, precisó la fuente.


Uno de los grandes ajustes tiene que ver con las licencias que otorga la Superintendencia Financiera para vender seguros (vida y generales), pues en adelante se requerirá una sola, tanto para los actuales, como para los nuevos actores de este mercado.


Significa que ya no habrá necesidad de tener dos aseguradoras, como sucede hoy, sino que con una sola compañía sería suficiente, lo que se traducirá en reducción de estructuras de las compañías, menores costos y mayores eficiencias, a través de economías de escala.

Lo que estaría buscando el Gobierno con esto, es algo similar a lo implementado en el sistema financiero un par de décadas atrás, cuando se autorizó a los bancos fusionar a sus compañías de leasing o, incluso, a sus filiales hipotecarias.


A la fecha operan en Colombia 18 compañías de vida y 25 de seguros generales, incluidas dos cooperativas, según registros actuales de la Superfinanciera, con lo cual se esperaría unan reducción cercana al 50 por ciento de este mercado.

Pagos de siniestros

Otra de las medidas que se busca implementar está encaminada a que las aseguradoras aceleren el pago de las reclamaciones cuando se presenta un siniestro y estas los reconocen. Hoy en día el plazo máximo establecido son 30 días a partir de la admisión del hecho; no obstante, las compañías se toman el tiempo de ley para cancelar las indemnizaciones, pudiendo hacerlo antes en beneficio del asegurado.


Según la fuente consultada, se busca acabar con esa práctica y que ese tiempo se reduzca a la mitad o menos de lo establecido, para lo cual se tendrán que ajustar un par de normas del Código del Comercio.


En esa misma dirección, se insistirá, con el proyecto, en la necesidad de diseñar un contrato de seguro más moderno, claro, conciso y entendible para el consumidor, sin asteriscos ni tanta letra menuda, lo que abriría la puerta a que las aseguradoras se metan de lleno a amparar esos riesgos nuevos o antiguos que aún están sin cubrir.

Futuro de los intermediarios

Pero el revolcón no solo será para las aseguradoras, también vienen ajustes para los intermediarios de esta industria, es decir, aquellas firmas que venden las pólizas (corredores y agentes).


En este segmento operan 43 firmas, entre nacionales y extranjeras, según registros de la Superfinanciera.

Con la nueva ley quienes se mueven en este mercado tendrán que certificarse, se les exigirá mayor profesionalización y especialización, así como una transformación fuerte en materia de venta de productos masivos que incluyan una estructura sólida de valor agregado.

“Está visto que muchos intermediarios no les están ofreciendo un valor agregado a los consumidores, se dedican a vender seguros obligatorios cobrando altas comisiones y con el menor esfuerzo, mientras hay un mercado potencial gigante por explorar en el país”, señaló el experto.


Por eso, para imprimirle más dinámica y modernizar este mercado se abrirá la puerta para que entren jugadores digitales, disruptivos, plataformas, como las que ofrecen información comparativa del costo de las pólizas y las pasarelas de pago, para que vendan seguros hechos a la medida de las personas bajo la supervisión del Estado.

Buen ambiente

Frente a los cambios que se avecinan en la industria, Miguel Gómez Martínez, presidente de Fasecolda, gremio de las aseguradoras, se mostró bastante optimista, aunque dijo que habrá que esperar a conocer la minucia del proyecto para saber los alcances de lo que quiere el Gobierno.


El directivo dijo que en líneas generales hay aspectos del proyecto, como lo concerniente a las licencias para la venta de seguros, que es positivo en la medida que de aprobarse el proyecto se necesitaría una sola licencia y no dos, como hasta ahora, en la medida que eso genera economías de escala.


“En línea generales la industria no se opone a los cambios que busca el Gobierno en la industria, aunque hay un punto delicado, pero todo depende de cómo quede redactado, y es la posibilidad de que en ciertos casos se pueda vender seguros en Colombia sin que la empresa esté establecida en el país”, advirtió Gómez Martínez.


El directivo se refiere a la posibilidad de que algunas plataformas entren en el negocio de la venta de seguros, pero dijo que todo depende de cómo quede estructurado el proyecto final.

Sin embargo, dijo que es cierto que la industria aseguradora tiene que caminar hacia una mayor adopción de la tecnología, así como hacia los seguros inclusivos y los paramétricos en los que hay un potencial inmenso.

Las cifras

Las cifras de penetración de la industria aseguradora no son muy favorables. Se estima que en el país menos de 3 millones de personas tienen un seguro de vida voluntario, mientras que el número de copropiedades aseguradas solo en Bogotá llegan a 20.000, de las cuales 10.735 son residenciales, según cálculos de Fasecolda, gremio que estima que solo el 8,2 por ciento de los hogares cuentan con un seguro voluntario.

Pero no es lo único. La penetración del seguro, medida por el valor de las pólizas frente al PIB, solo alcanza un 3 por ciento, mientras que en países como Chile tienen niveles por encima del 5 por ciento.