El seguro educativo, una de las mejores herencias para los hijos

Fuente: CONTENIDO PATROCINADO

Para nadie es un secreto que quienes no cuentan con un título universitario y otros estudios más especializados generalmente se sienten de alguna manera condenados a ocupar cargos de un perfil más operativo y a remuneraciones poco representativas.

No en vano una de las frases más recurrentes entre los hogares es la que reza que: “lo más importante que los padres les pueden heredar a sus hijos es la educación”.

Con esa premisa, organizaciones como Global Seguros de Vida vienen trabajando en el diseño y creación de soluciones educativas, las cuales buscan que las familias puedan garantizar la educación superior de sus descendientes, con productos que cubren el pago de la matrícula universitaria del beneficiario (al momento y fecha de maduración) en la institución en la que sean aceptados.

Por eso cuentan con alternativas que van desde la cobertura de cualquier universidad y carrera hasta opciones con cubrimientos que están determinados por el valor del salario mínimo vigente en el instante en el que el joven ingrese a estudiar.

Frente a los efectos de la pandemia en este mercado, Felipe Daza Ferreira, presidente de Global Seguros de Vida, señala que esta coyuntura mostró algo muy importante y es que efectivamente las eventualidades pueden ocurrir y, por tanto, es fundamental estar preparados. En ese sentido, el seguro educativo es una manera de hacerlo, ya que muchas personas pudieron ver cómo sus ingresos disminuyeron de forma dramática o incluso los perdieron.

“Por fortuna algunos fueron precavidos y no vieron afectada la posibilidad de tener a sus hijos estudiando en la universidad. En esa medida, a pesar de las dificultades, esta emergencia sanitaria ha servido para que la gente sea más previsiva y tenga en cuenta la oportunidad que le ofrecen los seguros, no solamente en el ámbito educativo sino con el propósito de proteger su patrimonio y sus bienes”, explica el directivo.

Grandes Beneficios

Este tipo de soluciones educativas, sin duda, les quita a los padres la incertidumbre sobre los acontecimientos que se pueden presentar en el futuro, además de que les da la seguridad de que –pase lo que pase– van a poder brindarles a sus hijos la mejor educación posible.

Adicionalmente, según lo manifiesta Daza, esta decisión también evita una preocupación futura frente a los incrementos que año a año se presentan en las universidades, sin contar con los posibles rendimientos de los recursos que se destinen para este propósito.

“Gracias a nuestro amplio portafolio, hoy en día podemos ofrecer soluciones desde aproximadamente $200.000 mensuales hasta productos de cubrimiento completo, en donde Global cubre el ciento por ciento de la matrícula de la universidad en la que el joven sea aceptado, e incluye también un seguro de vida, con cobertura por la falta de alguno de sus padres en la etapa escolar”, puntualiza el Presidente, quien aclara que el tope para acceder a este seguro es de 12 años de edad o seis años antes de que se ingrese a la institución educativa.

Otras de las ventajas que otorga este producto es que su adquisición se puede realizar en un plan semestre a semestre, que les permite a los padres o familiares de los futuros estudiantes comprar de manera fraccionada el seguro educativo, es decir, no se obliga a tomar la totalidad de los programas académicos (10 semestres).

Así las cosas, se puede comprar desde un semestre hasta los que la persona considere factibles, lo que a su vez da la posibilidad de que varios miembros de una familia se unan para aportar y reunir los recursos necesarios. De igual manera, esta figura facilita la compra del seguro en diferentes momentos (que se adecuen a las posibilidades económicas de los interesados) o que simplemente se adquieran los semestres que estén al alcance de cada usuario.

Para Felipe Daza, en cuanto a la conciencia que se ha ganado en el país sobre la importancia de adquirir esta clase de alternativas, sostiene que Global lleva más de 20 años en esta industria y que han visto cómo ha evolucionado el seguro educativo.

“Dentro de la compañía también hemos tratado de hacer que este producto llegue cada vez a más colombianos, pues antes dábamos la posibilidad de que los beneficiarios entraran a cualquier universidad sin importar el costo, pero en la actualidad contamos con soluciones para que muchas familias puedan ayudar a sus jóvenes a que accedan por primera vez a una carrera universitaria”, resalta.

De hecho –añade– entendemos que es tan importante para el país que a finales de 2019 fue publicado un decreto en el que se hizo un cambio en la norma de las cesantías, para que los trabajadores puedan utilizar estos recursos para adquirir seguros educativos, lo que demuestra la relevancia en torno a la preparación anticipada para garantizar el cubrimiento del costo de la universidad futura.